En las escuelas ugandesas a menudo faltan o son absolutamente insuficientes las actividades manuales y prácticas unidas al juego. Sobre todo las niñas son las más excluidas, a menudo obligadas a jugar entre ellas y/o limitadas en espacios y roles típicamente femeninos (madre, hija, mercado, cocina, etc.). En nuestra escuela, todos los niños y niñas tienen la posibilidad de jugar entre ellos sin obstáculos de sexo, familia o status social/económico. Todos pueden frecuentar apropiados laboratorios lúdicos y creativos para la construcción de manualidades de papel y cartón, para la realización de pequeños objetos con madera y con pequeñas piedras, para la construcción de cometas y barcas a vela, para la realización de juguetes de madera o material reciclado, para la reparación de viejos juguetes, etc. Tienen un rol importante los juegos de construcción con Lego y Mecano, y los juegos de mesa, rigurosamente cooperativos o de rol, junto a las damas, el ajedrez, el dominó, el wari, el mancala, etc.