La música potencia la capacidad imaginativa y creativa, estimula el proceso de concentración e incrementa la memoria, refuerza el control de la autoestima. Por lo tanto, es importante para los niños escuchar música, cantar y tocar, pues un ambiente musical estimulante y que se comparta, la escucha activa a través del movimiento corporal del baile, es un gran estímulo en el conocimiento de uno mismo y del propio potencial. Cantar, interpretar las canciones a través de los gestos de la mano y de la cara, bailar y moverse al ritmo de la música crean una sensación de bienestar y armonía. Por este motivo, a la integración del programa escolar, hemos previsto las lecciones de música con la presencia de músicos voluntarios locales y europeos. Principalmente, se pondrá gran atención a los instrumentos autóctonos como el Adungu (una especie de arpa), el Ensaasi (xilófono), el Kayamba y la M'bira (idiófono), el Sekitulege, el Enkawanzi (flauta) y obviamente, a todas las percusiones. También se realizarán laboratorios para la creación y construcción de instrumentos musicales con materiales recuperados.